<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-1850037218067400203</id><updated>2011-04-21T14:31:06.145-07:00</updated><category term='El fantasma y el arenero'/><title type='text'>María Regina Mairotte</title><subtitle type='html'></subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://mairotte.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1850037218067400203/posts/default?max-results=100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mairotte.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><author><name>Regina</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16897221765824646481</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_ZyPf71i5-BE/SKw0GKm2RPI/AAAAAAAAAAs/cP2vAfx-g3Q/S220/P4020054.JPG'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>4</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>100</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1850037218067400203.post-2687844740589676619</id><published>2008-09-11T14:51:00.000-07:00</published><updated>2008-09-11T15:02:31.752-07:00</updated><title type='text'>Notas del lector: prólogo</title><content type='html'>“El lector que no lee” es sin duda una frase de Caparrós que alude a una invención poco ambiciosa de quienes dirigen  medios de comunicación que compiten con radios y programas de televisión, es decir medios en donde se escribe. Pero es una lucha en donde la homogeneidad de armas genera una injusta igualdad: la televisión, la radio y la escritura no son iguales y por lo tanto, no deben asemejarse para pelear entre ellos. En todo caso en sus diferencias radicaría la posibilidad de ser vencedores sin necesidad de un conflicto. &lt;br /&gt;“El lector que no lee” es una construcción de persona tan contradictoria en su estructura que conlleva a imaginar un espacio en la comunicación en donde sólo se pretende ver y ya no leer.&lt;br /&gt;Cuestión de tiempo, de practicidad, no lo sé. El hecho es que los medios inventan este mal llamado lector y los lectores se amoldan a esa construcción. Se vuelven lo que los otros pretenden que sean,  y ya no es cuestión de elección. Te imponen un nuevo estilo que es aceptar que lo fácil es más práctico, que lo económico (en palabras) lleva menos tiempo en ocuparte de esas cosas en la que es preferible no ocupar. ¿Será acaso que es preferible llenar nuestras cabezas de imágenes que tratar de reproducirlas a través de palabras? ¿O acaso será que es más conveniente ocupar nuestras mentes en noticias cortas fácilmente desechables, estar al tanto con dos o tres líneas y no sentarse a leer por horas temas más complejos, mejor resueltos, mejor narrados y con cierta expectativa de quedarte pensando después?&lt;br /&gt;Saber que le pasó a la tetona de onda es mucho más glam que saber por qué no debemos apoyar la extracción de metales. Ya no es cuestión de principios ni de libre elección de temas… ya es una imposición. En los diarios y revistas ya queda poco lugar para las largas crónicas, y los libros ya no se venden como diarios. Ni nunca se venderán. Tampoco es un tema netamente social ni político. El lugar de la lectura es fundamental y este género, el de la crónica, debe pelear contra su reducción o desprestigio. Si fue la primera forma de dar información, debe ser la base de las demás. Creo que no hay que abolirla ni suprimirla, se debe reivindicar y establecer más concisa y fuerte para que el lector vuelva a ser el que lee (reproduce, piensa y sigue inquietado).&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1850037218067400203-2687844740589676619?l=mairotte.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mairotte.blogspot.com/feeds/2687844740589676619/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1850037218067400203&amp;postID=2687844740589676619' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1850037218067400203/posts/default/2687844740589676619'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1850037218067400203/posts/default/2687844740589676619'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mairotte.blogspot.com/2008/09/notas-del-lector-prlogo.html' title='Notas del lector: prólogo'/><author><name>Regina</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16897221765824646481</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_ZyPf71i5-BE/SKw0GKm2RPI/AAAAAAAAAAs/cP2vAfx-g3Q/S220/P4020054.JPG'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1850037218067400203.post-3309660318638973059</id><published>2008-08-20T08:20:00.000-07:00</published><updated>2008-08-20T08:36:48.821-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='El fantasma y el arenero'/><title type='text'>El fantasma y el arenero</title><content type='html'>&lt;div align="left"&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;“Te verás obligado a volver, no se pueden traicionar las cosas que se aman”&lt;/strong&gt; &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Dante Maffía&lt;/span&gt; &lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5236623726974305458" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 443px; CURSOR: hand; HEIGHT: 261px; TEXT-ALIGN: center" height="240" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_ZyPf71i5-BE/SKw5iOyvhLI/AAAAAAAAABE/6x6bEelAs48/s320/P4050020.JPG" width="383" border="0" /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Eras la imagen del sol, eras la imagen de la vida.” –pensaba el Arenero en un diálogo sordo con el Fantasma, que como un ritual, le teñía con penas cada atardecer. La noche, ese recortado e imperfecto borde, caía sobre el río, donde la pampa sumergía sus patas de enorme escarabajo, acariciando la tierra húmeda del delta. Su increíble oscuridad, derrotada de rojos, naranjas y azules, que se iban perdiendo en negros cada vez más profundos y siniestro, más tristes y familiares. Sobre el agua, el reflejo de las alejadas luces del pueblo, apenas permitían adivinar el perfil del viejo. Un eterno cigarrillo humeaba en la proximidad de los labios y la percudida mano acompañaba la brasa en un ir y venir nocturno.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;“Jamás podré recordarte cómo eras –gritaba mirando el agua-, si regresaras, tu brillo rompería esta soledad que me aprisiona.”.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;En el medio del río, como una boya sempiterna, la chata y el monocorde ruido del motor, chupando de las insondables entrañas la arena pastosa, barrosa; como su boca o su memoria corroída por la locura, la soledad, el sufrimiento.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;El tiempo cumplimentaba su trabajo, su lento y abúlico trabajo, de tortura cotidiana, de repetición rutinaria y la mente del viejo Arenero martillaba: “Jamás podré recuperar tus manos, y con ellas tus caricias. El tiempo te fue transformando en fantasma y como un halo, como una sombra, caes sobre mí. Y ya no puedo recordar cuánto te amaba o si te amaba, ni cómo éramos entonces, sólo te veo como una silueta de espectro, que por las noches, como un grito mudo, se presenta y desde el agua me extiende esa mano que se ilumina desde el fondo de este sucio río”.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;El viejo en su espera inútil amanecía, y sólo el apagado grito de las ranas y los insectos entorpecían el antiguo romance. La luna especular, jugaba con las pequeñas andanadas, mientras la reflexión se sucedía en su mente y la memoria lo tiranizaba.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Entonces, se adormecía; opacaba el brillo de la noche en sus ojos y el recuerdo compulsivo le traía aquel día, donde el sol pegaba pleno sobre el agua, y la canoa que le permitía cruzar junto a la mujer que amaba, se perdía en el ancho brazos del río. Sus músculos anudados se adaptaban a los remos y las palas se hundían con cada juego de muñeca. El puño aferrado al mango del remo constituía una perfecta fusión.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Y sus sentidos regresaban al estancamiento sigiloso del agua. Miraba ahora sus manos agrietadas por el trabajo, tocaba los pliegues más profundos de su cara, mientras la realidad le ofrecía el aburrimiento de la cordura.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Poco a poco el tiempo lo había ligado al río, había dejado su trabajo en el frigorífico para embarcarse en la chata arenera. Un viejo capitán le enseñó el oficio, y cuando éste faltó, él se hizo cargo. Le era difícil explicar cómo se las arreglaba para atender la embarcación; pero quería estar tranquilo, para que la soledad y la locura, como virus, le fueran carcomiendo la realidad. Esa realidad que nunca aceptaría, a la cual no podía ni pretendía someterse. Una realidad que él desmentía. Entonces él ya no necesitaba entrecerrar sus ojos opacos. Como una proyección, su delirio le brindaba una batalla franca al mundo, y lo teñía, lo coloreaba cuando empezaba el diálogo con el fantasma.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;“Siempre extiendo esa mano desde el agua, para que te rescate, pero cuando te recupero te esfumás de mis brazos, o te escapás nuevamente de mis resbalosas manos, y el recuerdo del recuerdo, como en una horrenda pesadilla, como en un laberinto inacabable, como en una noria sin fin”.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Entonces, como borde la memoria le sorprendía e interrumpía su ciega visión, para regresarlo a aquella otra escena, la única, la primera, la fundante, cuando la muchacha abandonó primeramente la canoa en la isla, y él escondió y amarró entre los juncos de un riacho la pequeña embarcación. No querían que descubrieran sus secretos, de esa forma, también resguardaba de comentarios pueblerinos a su compañera. Sabía que tenía la suerte de un amor con todo el sabor de la pasión.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Buscó el sendero furtivo entre la mañana impenetrable que formaban madreselvas y sauces llorones. Ella seguía cuidadosamente sus pasos. El chicotazo de una rama le lastimó la cara. Ella besó su herida hasta que dejó de sangrar. Encontraron el rincón más oculto de la solitaria isla y allí entre caricias y mantas improvisadas, se entregaron al amor y nada les interesó más que sus propios cuerpos.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Y así se encontraba con la fortaleza necesaria para en cada atardecer abandonar el viejo amarradero, esperar fumando en el medio del río pacientemente la invasión de las primeras estrellas, y recordar siempre aquel otro atardecer y entonces la ve; la ve radiante de vida, como cuando se la arrebató el río, en aquel sacrificio monstruoso; ese fangoso río que hoy no puede terminar de explorar. Y mientras fondea su chata en un lugar milimétricamente escogido comienza su fonológico diálogo con el fantasma.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;“Acá estoy esperando que tu voz que me reclama ayuda, me guíe hasta esa última mano y me arranque de este insomnio que me condena, esa última mano con la cual pueda estrellarme y te rescate con vida, como eras y ya no vivas en este espectro. O como un acto de paz te rescate del fantasma para poder ganar tu muerte y mi descanso.”&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Y así la noria, el giro interminable, la repetición, irrepetible en las sutiles diferencias, dando paso al pensamiento, a las imágenes internas, recuperando aquel otro lugar escogido: el rincón más oculto, y la demora, y el deseo de esa última caricia, que atrajo presurosamente a la tarde ya cargada con las ojeras del cansancio. A la tarde presurosa en la agitación del agua, presurosa en el latir de sus cuerpos sin tiempo, perdidos en el tiempo, representando a los dioses en una entrega perfecta, tan perfecta que fue merecedora de castigo, y de culpa por esa falta de límite que a veces cobra el deseo. Allí cuando la tormenta acechaba en aquella tarde ya bien tarde, después del amor, cuando el cielo se oscureció y arreció todo el viento. Ya en la canoa, los brazos de él se agigantaron en un esfuerzo que no bastó. La pequeña embarcación que pierde estabilidad y se confunde entre los remolinos y la correntada. Los cuerpos que antes habían sido uno solo, separados ahora, no pudieron encontrarse. Los bellos ojos de ella pedían por un rescate que no llegaría. La desesperación empapada en su vestido, el cielo chorreando su plomo infernal, no pudo aferrarse como él a los restos destrozados de la canoa, el fondo del río como un monstruo voraz atrajo su cuerpo, cuando las manos de él intentaban asirla de sus resbalosos brazos. La correntada y la tormenta se encargaron del resto. Y la miseria y la tortura del dolor se encargaron del otro resto, de lo que restó, de lo que sumó, del resultado. De ese hombre ligado con su chata realidad al río, fundando ese solitario oficio.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Arenero, buscando, rastreando palmo a palmo, en el fondo del río un cuerpo comido por los peces, atrapado por una rama profunda que detiene el rescate. Por una rama profunda que acentúa la condena, la culpa, la bronca y la posibilidad de duelo. Un cuerpo perdido, un cuerpo sin cuerpo para llorar. Un cuerpo ultrajado. Violado por el río, por el destino, por la furia de los dioses.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Arenero, lenta, eternamente, sin flaquezas, con la fuerza que sólo da la locura, girando la pirámide del remolino que le arrebató el amor. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1850037218067400203-3309660318638973059?l=mairotte.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mairotte.blogspot.com/feeds/3309660318638973059/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1850037218067400203&amp;postID=3309660318638973059' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1850037218067400203/posts/default/3309660318638973059'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1850037218067400203/posts/default/3309660318638973059'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mairotte.blogspot.com/2008/08/el-fantasma-y-el-arenero.html' title='El fantasma y el arenero'/><author><name>Regina</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16897221765824646481</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_ZyPf71i5-BE/SKw0GKm2RPI/AAAAAAAAAAs/cP2vAfx-g3Q/S220/P4020054.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_ZyPf71i5-BE/SKw5iOyvhLI/AAAAAAAAABE/6x6bEelAs48/s72-c/P4050020.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1850037218067400203.post-2371023397432576932</id><published>2008-05-14T19:31:00.000-07:00</published><updated>2008-05-14T19:34:45.795-07:00</updated><title type='text'>Destinos imposibles de predecir</title><content type='html'>&lt;p class="MsoNormal" style="line-height: 150%;"&gt;&lt;span style="font-size: 11pt; line-height: 150%;"&gt;La conversación que tuve con mi hermana esta mañana, hace unas horas, me hizo descubrir una faceta en ella que hasta hoy desconocía. Siempre la consideré muy inteligente para sus escasos años de edad, siete para ser precisa. Entre sus preguntas sin sentido, divertidas e inocentes, formuló una tan sencilla como interesante. Yo estaba desayunando, como normalmente hago todas las mañanas, y como también es costumbre, me quejaba sobre el viaje a Capital que me esperaba: desde mi punto de vista viajar cuatro veces a la semana desde Zarate –ciudad de cual provengo- hasta la facultad en Parque Centenario es profundamente tedioso, fastidioso. Lunita&lt;span style=""&gt;   &lt;/span&gt;-diminutivo del nombre de mi hermana- se paró en frente mío y me miró con esos ojos grandes, como si en esa inmensidad que abarca su mirada estuviera latente la intriga o el vacío de respuestas, de su boca salió una frase que pretendía callar mi angustia tan explícita: “Dejá de quejarte. A mí me aburre quedarme en casa todos los días. ¿Sabés todo lo que me gustaría viajar a Buenos Aires tan seguido como vos?”. Me sorprendió tanto su demostración de impaciencia por que deje de lamentarme, como lo que significaba esa pregunta: a ella le gustaría viajar con más frecuencia. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="line-height: 150%;"&gt;&lt;span style="font-size: 11pt; line-height: 150%;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="line-height: 150%;"&gt;&lt;span style="font-size: 11pt; line-height: 150%;"&gt;&lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;Intenté explicarle que las primeras veces fueron divertidas pero que, como todo, con el tiempo y la repetición lo más entretenido se ve tapado por una fina capa de polvo, que día a día nos nubla la posibilidad de verlo tan interesante como antes y nos deja sólo algo gris y sucio que pocas ganas nos dan de limpiar. Redescubrir la magia del viaje sólo era posible si por un largo tiempo dejara de habituarlo para que el polvo se fuera y volviera a sentirlo tan brillante y nuevo como ayer. &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;La vida es un viaje que a su vez está compuesta por viajes más chicos. Los hay de todo tipo. Algunos recorren grandes distancias, otros simplemente son tan cortos que con dos pasos ya llegamos a destino. Algunos son productivos, otros en vano. Otros viajes son frecuentes, y otros más exóticos inusuales originales. Hay pedacitos de viajes que se encuentran dentro de otros viajes.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Pero el rasgo más importante reside en la manera en que nosotros podemos catalogar nuestro viaje. Ver por qué diferimos con un compañero de ruta si en definitiva contamos un mismo viaje. Me pregunto en qué nos basamos cuando caracterizamos un viaje, qué cosas lo hacen distinto, mejor o peor. Hoy me desperté, gracias a mi hermana, con esa inquietud, quizás pueda durante el día contestarla o dejar que otros con más ingenio la respondan. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="line-height: 150%;"&gt;&lt;span style="font-size: 11pt; line-height: 150%;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="line-height: 150%;"&gt;&lt;span style="font-size: 11pt; line-height: 150%;"&gt;Voy hasta &lt;st1:personname productid="la Terminal" st="on"&gt;la  Terminal&lt;/st1:PersonName&gt; de mi ciudad,&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;y me tomo el micro de las 8.30 con destino a once. La brisa me congela y me recuerda lo lejos que quedó el verano. ¡Qué ganas de quedarme en la cama calentita! Pero así es la vida, si el día de mañana quiero mi título en mano es necesario que primero pase por estas instancias: un largo viaje hacia la facultad. Por la cabeza no se me cruza nada, sólo deseos de volver, tengo mucho para hacer, y aún más por dejar (siempre fui muy responsable, pero el cansancio últimamente es más fuerte). Mi mente en blanco denota un aburrimiento insuperable, mis manos inquietas juegan entre sí en un intento desesperado por conseguir atención. Mi cuerpo adormecido ya no se queja si el asiento es sumamente incómodo porque lo encontró algo mullido, y eso a estas horas de la mañana es mucho. Suplico algo que destierre esta pasividad, que se apacigüe mi necesidad de encontrar algo que al menos divierta o se distinga en este viaje. Que no sea como todos los demás: insulsos. Al fin y al cabo el pensamiento de mi hermana de que viajar es simpático y ameno, había quedado en sus sueños. A mí me sigue pareciendo mediocre y monótono,&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;y todavía no logro entender por qué diferenciamos.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="line-height: 150%;"&gt;&lt;span style="font-size: 11pt; line-height: 150%;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="line-height: 150%;"&gt;&lt;span style="font-size: 11pt; line-height: 150%;"&gt;Llego a la facultad y curso mis dos horas de antropología. Terminada dicha clase me encuentro con mi amigo Pablo y nos dirigimos hacia el cine Cosmo con el fin de ver una película (elegida al azar para darle intriga a la cuestión) titulada “Hold me tight, Let me go”. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="line-height: 150%;"&gt;&lt;span style="font-size: 11pt; line-height: 150%;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="line-height: 150%;"&gt;&lt;span style="font-size: 11pt; line-height: 150%;"&gt;Saliendo de la sala mi mente ya no era un blanco purísimo, no estaba agotada por la necesidad de encontrar algo que encendiera la diversión, de hecho no la había encontrado, pero ya no era todo tan vacío. Dentro de mí las ideas se asociaban y se ligaban como en una danza poco convencional. La paz irrompible que frecuentaba antes de ver la película se derrumbó, y dio lugar a la recapacitación, que me llevó a un estado de intranquilidad sublime. Ese documental había despertado en mí una angustia apenas perceptible, pero muy fuerte en mi interior. La misma trataba sobre una escuela llamada Mulberry Bush, la cual está especializada en casos de disturbios emocionales especialmente graves. Al principio me sentí muy a gusto al haber elegido esta película porque me resultaría cómodo trabajar sobre ese tema (la psicología es un tema que me apasiona), pero lo lamenté luego al experimentar tanto dolor. Siempre fui muy sensible, y los niños tanto incomprendidos como sufridos son mi debilidad. Estos nenes de entre seis a doce años que habían capeado tormentas interiores de amor y odio, soportado profundas heridas y hondas desilusiones, han intentado adaptarse a un ambiente que no sólo resultaba lastimosamente inadecuado para sus esperanzas y temores, sino que además, con las mejores o las peores intenciones, siempre resultaban expulsados por su mal comportamiento en las escuelas “normales”. Ellos al no poder adaptarse, eran enviados a otro colegio en el cual se sentirían acompañados por pares y adultos dotados de infinita paciencia y grandes conocimientos de pedagogía. Y a pesar de sus dificultades, los niños tratarían de superar en cierta medida sus ilimitados temores, ahogar grandes cargas de instintos primitivos e ineducables, y dirigir toda su atención a un fin concreto: salir de allí listos para integrarse a la sociedad. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="line-height: 150%;"&gt;&lt;span style="font-size: 11pt; line-height: 150%;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="line-height: 150%;"&gt;&lt;span style="font-size: 11pt; line-height: 150%;"&gt;Es imposible explicar qué grado de impotencia me penetra por la piel. Esa sociedad no crea individuos, recrea engranajes: personas que son como partes idénticas que encajan perfectamente entre sí para llevar el buen funcionamiento de esta gran máquina que es el mundo capitalista, y si alguna de esas partes falla se debe sacar y reconstruirla, en el caso que sea imposible, desecharla. &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;“Desde 1880 se constata que la prisión, lejos de transformar a los criminales en gente honrada, no sirve más que para fabricar nuevos criminales o para hundirlos todavía más en la criminalidad”, ¿es necesario explicar su relación? De esa escuela los chicos sólo salen peor, y puedo explicar a &lt;i style=""&gt;grosso modo&lt;/i&gt; tres justificaciones. Primeramente que comparten años de vida junto a compañeritos que son iguales o peores, lo que lleva a que se copien de ciertas actitudes que no son las requeridas. Segundo, que se pretende socializar a un individuo aislándolo de la sociedad, lo cual me parece una contradicción. Y por último, estos niños ven a sus padres cinco o seis veces al año. Sí, ¡al año! Ahora por favor que alguien me detenga si no estoy en lo correcto, ¿qué niño no sufre a causa de un padre ausente? ¿Qué clase de monstruo permite que ellos mantengan sus mentecitas pensando que eso les hará bien, sólo por satisfacer al mundo, y poder salir de allí para reencontrase con su familia? ¿Es necesario ese castigo? ¿Cómo pueden vivir con la angustia de sentirse abandonados otra y otra vez por aquellas personas que le concedieron el regalo de la vida? &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="line-height: 150%;"&gt;&lt;span style="font-size: 11pt; line-height: 150%;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="line-height: 150%;"&gt;&lt;span style="font-size: 11pt; line-height: 150%;"&gt;Y vuelvo a llorar… la imagen de ese chico de tan sólo 8 años abrazado a los pies de su madre, gritando “no te vayas, ¡te quiero!” vuelve a mí, con tanta fuerza y claridad que me es imposible olvidar. La madre se iba, y al niño lo agarraban para que no corra detrás de su mamá. Él seguía llorando y desparramando toda su ira en un intento por calmarse. Conteniendo el dolor, como si el mismo fuera un pecado. ¡Qué inhumano puede ser el hombre! ¡Con cuánta facilidad un adulto deshace los sueños de un niño que sólo pretende ser feliz junto a sus padres! No se dan cuenta acaso que debajo de esa ira, por debajo de las bravuconada, y por debajo de la falta de respeto hacia la ley, hay una espantosa soledad. Esa sensación de creer no tener un amigo en el mundo, pensar que a nadie le importa lo que hagan o dejen de hacer, y menos aún a sus padres.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Comprendo también que ningún padre se sienta cómodo si tiene al lado a un niño colérico, pero éstos no tienen por qué seguir siéndolo si se los orienta hacia la comprensión de las razones de su mal comportamiento. Quizás su verdadera personalidad se oculte detrás de sus ansiedades y depresiones. &lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;&lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="line-height: 150%;"&gt;&lt;span style="font-size: 11pt; line-height: 150%;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="line-height: 150%;"&gt;&lt;span style="font-size: 11pt; line-height: 150%;"&gt;Insistencia por parte de los padres en que se debe hacer lo que dicen y no lo que hacen. Resentimiento de los padres contra la existencia del niño. Falta de afecto, de atención y descuido de la necesidad del niño que se lo escuche y se le hable. Menosprecio de las preguntas, ideas y sueños del niño. Mentiras endilgadas al niño. Incoherencias en la disciplina. Ataques verbales contra el niño, por medio de burlas y sarcasmos. Golpear y castigar al niño. Negligencia ante los pedidos de ayuda del niño. Presencia de problemas emocionales extremos en los padres mismos, tales como alcoholismo o promiscuidad, y el fracaso en lo relativo a ayudarse a sí mismos, con lo cual transmiten al niño su enfermedad emocional.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="line-height: 150%;"&gt;&lt;span style="font-size: 11pt; line-height: 150%;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="line-height: 150%;"&gt;&lt;span style="font-size: 11pt; line-height: 150%;"&gt;Mientras camino a &lt;st1:personname productid="la Terminal" st="on"&gt;la Terminal&lt;/st1:PersonName&gt; de once releo la serie de acciones que nombré anteriormente y concluyo a que estos problemas no sólo se dan en ese colegio sino en el mundo entero. Si bien existen organizaciones específicas, hay que responsabilizarse más. Un granito de arena aportado no cambia el mundo pero ayuda a mejorarlo. Tenemos que prestarle más atención de alguna manera a esta juventud perturbada. Ellos son la próxima generación. Empezando por casa y recordando que nunca es tarde. Jamás trataría así a mi hermana, pese a sus actitudes: la paciencia y la reflexión me caracterizan. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="line-height: 150%;"&gt;&lt;span style="font-size: 11pt; line-height: 150%;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="line-height: 150%;"&gt;&lt;span style="font-size: 11pt; line-height: 150%;"&gt;Ya arriba del&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;micro, y mientras apoyo la espalda sobre el asiento, me ausento mentalmente. No paro de pensar un segundo, y trato de volver a la realidad lo más rápido posible. Pablo me habla, y si bien entiendo sus palabras no distingo su significado, mi cuerpo está ahí pero mi yo se encuentra en alguna otra parte, irreconocible y tan cambiante lugar llamado pensamiento. Pablo me habla, y me comenta que para él el documental estuvo bien, pasable. Pero no logro notar en sus palabras la sensación que experimento. A mí la película me echó agua helada sobre la cara, impactó con mi cuerpo, golpeó mi alma y destruyó mis sentidos. Teníamos dos miradas distintas del mismo viaje, tal como lo había dicho mi pequeña, pero sabía hermana. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="line-height: 150%;"&gt;&lt;span style="font-size: 11pt; line-height: 150%;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="line-height: 150%;"&gt;&lt;span style="font-size: 11pt; line-height: 150%;"&gt;Llego a mi casa y comienzo a escribir la experiencia vivida. Está intacta, el recuerdo está tan fresco, tan presente. Y no es porque pienso que mi relato está incompleto, o desprovisto de emoción, pero necesito recurrir a una canción. Busco en mi lista de reproducción un viejo pero significativo tema, al menos para mí. Y hago esto no sólo para enriquecer mis pensamientos, sino porque gusto de escuchar palabras que se relacionen con lo que escribo, porque me tranquiliza y de cierta manera deja que fluyan emociones que creía encapsuladas, y que surjan nuevas. El tema &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;es la perfecta excusa para no tener que crear continuamente la forma de transmitir mis sentimientos. No lo niego, seguramente derramaré alguna lágrima. Pongo play, y mientras escucho la melodía ya se asoma agua por mis ojos. Al oír esa voz que tiene como dueño una persona a quién admiro por ser un loco más en este mundo, recuerdo que gracias a su sana falta de cordura me ha regalado tantos momentos, y en este instante&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;“Plegarias para un niño dormido” es sólo uno más. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="line-height: 150%;"&gt;&lt;span style="font-size: 11pt; line-height: 150%;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="line-height: 150%;"&gt;&lt;span style="font-size: 11pt; line-height: 150%;"&gt;&lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;“&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size: 11pt; line-height: 150%;" lang="PT"&gt;Plegaria para un niño dormido, quizás tenga flores en su ombligo. Y además, en sus dedos que se vuelven pan, barcos de papel sin altamar. &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size: 11pt; line-height: 150%;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="line-height: 150%;"&gt;&lt;span style="font-size: 11pt; line-height: 150%;" lang="PT"&gt;&lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;Plegaria para el sueño del niño, donde el mundo es un chocolatín. ¿A dónde van mil niños dormidos que no están? &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="line-height: 150%;"&gt;&lt;span style="font-size: 11pt; line-height: 150%;" lang="PT"&gt;&lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;Entre bicicletas de cristal, se ríe el niño dormido. Quizás se sienta gorrión esta vez, jugueteando inquieto en los jardines de un lugar que jamás despierto encontrará. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="line-height: 150%;"&gt;&lt;span style="font-size: 11pt; line-height: 150%;" lang="PT"&gt;Que nadie, nadie, despierte al niño. Déjenlo que siga soñando felicidad, destruyendo trapos de lustrar, alejándose de la maldad.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="line-height: 150%;"&gt;&lt;span style="font-size: 11pt; line-height: 150%;" lang="PT"&gt;&lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;Se ríe el niño dormido. Quizás se sienta gorrión esta vez, jugueteando inquieto en los jardines de un lugar que jamás despierto encontrará.” &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="line-height: 150%;"&gt;&lt;span style="font-size: 11pt; line-height: 150%;" lang="PT"&gt;&lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="line-height: 150%;"&gt;&lt;span style="font-size: 11pt; line-height: 150%;"&gt;Me pregunto por qué continuar con el llanto sin explicación lógica, ¿será que necesito descargar mis emociones junto a una canción? Así es como reacciono frente al dolor. Algunos pelean, maltratan. Yo simplemente ansío descubrir letras que me lleguen a tocar el alma, y consecuentemente el llanto a flor de piel. Es así mi manera de somatizar mi dolor, sin agresión física hacia el otro. ¿Acaso me agredo yo misma de esta manera? La conclusión que me atrevo a sacar ahora es que cada uno expresa sus sentimientos de la manera que aprendió a hacerlo de niño y le resultó efectiva. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="line-height: 150%;"&gt;&lt;span style="font-size: 11pt; line-height: 150%;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="line-height: 150%;"&gt;&lt;span style="font-size: 11pt; line-height: 150%;"&gt;Esa canción me desahogó, pero no quitó de mi mente la sensación de angustia constante, por el contrario, sacó de mí aquello que quería olvidar para volver a sonreír. Y ahora deseo alejarme de todo pensamiento oscuro, pero no puedo. En la ignorancia no se sufre, la felicidad es un estado subsistente &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;que sólo se ve interrumpido por los efectos de la realidad. Y si yo no vivo en ella podré vivir tranquila y en paz. Pero desgraciadamente y afortunadamente cuento con una conciencia que no me lo permite. Me resulta egoísta pensar sólo en uno mismo, y creer que como en los sueños todo es más lindo, uno debe vivir en ellos sin ver lo que realmente ocurre. En este momento estoy comprometida con mis sentimientos, una especie de humo gris que nubla mi alegría una palidez que se expande dando a conocer la más pesimista de mis actitudes. Pero no voy a olvidar, ni voy a prender la tele para obviar inquietudes, voy a continuar llorando y escribiendo para desplegar como alas estas sensaciones que se renuevan y se complementan. Decido no distraerme y continuar con esto, aunque me entristezca. Recordar el sufrimiento de esos niños hace apreciar mi vida y no descuidar la de los otros. &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;&lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="line-height: 150%;"&gt;&lt;span style="font-size: 11pt; line-height: 150%;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="line-height: 150%;"&gt;&lt;span style="font-size: 11pt; line-height: 150%;"&gt;Transitar varios estados de ánimos no sólo lo provocó la alteración del entorno sino un episodio particular. El viaje de ida lo creí insulso, el de vuelta me sorprendió. Y ese punto de vista me lo modificó una simple película. Llegué a la conclusión de que un viaje puede ser distinto aún pareciendo igual, sólo basta con cambiar la perspectiva. Si hoy fui contenta y volví llorando, es por la razón de que la irrupción de algo o alguien me cambió la manera de pensar, de sentir, de ver, de vivir. Es muy simple, por más que transitemos un mismo camino varias veces, nunca aquel dejará de sorprendernos. Y ese asombro nos hará dar un giro en la cabeza para ver desde otro lado lo mismo y así encontrarle diferentes caras a lo que se creía plano. No creo que existan dos viajes idénticos, no lo veo posible, porque hasta uno mismo parece no reconocerse ante situaciones semejantes. Un viaje que al principio parece intolerable, al atravesar una situación, puede convertirse en placentero. O viceversa. Tenía razón Lunita, los viajes son fantásticos. &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="line-height: 150%;"&gt;&lt;span style="font-size: 11pt; line-height: 150%;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="line-height: 150%;"&gt;&lt;span style="font-size: 11pt; line-height: 150%;"&gt;Me recuesto en mi cama sabiendo que mañana será un día aún más frío, con un largo viaje hacia capital por la mañana. Pero esta vez ya no me quejo. Aprendí a valorar ciertas cosas. Sé que el viaje me traerá como entrada sentimientos entrecruzados en salsa de recuerdos, como plato fuerte una nueva experiencia y como postre, extraños seres endulzados con aromas de lugares nunca antes vistos. Agradables y siempre bienvenidos los destinos imposibles de predecir.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="line-height: 150%;"&gt;&lt;span style="font-size: 11pt; line-height: 150%;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="line-height: 150%;"&gt;&lt;span style="font-size: 11pt; line-height: 150%;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="line-height: 150%;"&gt;&lt;span style="font-size: 11pt; line-height: 150%;"&gt;&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="line-height: 150%;"&gt;&lt;span style="font-size: 11pt; line-height: 150%;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="line-height: 150%;"&gt;&lt;span style="font-size: 11pt; line-height: 150%;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="line-height: 150%;"&gt;&lt;span style="font-size: 11pt; line-height: 150%;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="line-height: 150%;"&gt;&lt;span style="font-size: 11pt; line-height: 150%;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1850037218067400203-2371023397432576932?l=mairotte.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mairotte.blogspot.com/feeds/2371023397432576932/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1850037218067400203&amp;postID=2371023397432576932' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1850037218067400203/posts/default/2371023397432576932'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1850037218067400203/posts/default/2371023397432576932'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mairotte.blogspot.com/2008/05/destinos-imposibles-de-predecir.html' title='Destinos imposibles de predecir'/><author><name>Regina</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16897221765824646481</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_ZyPf71i5-BE/SKw0GKm2RPI/AAAAAAAAAAs/cP2vAfx-g3Q/S220/P4020054.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1850037218067400203.post-6836755919038388782</id><published>2008-04-23T11:18:00.000-07:00</published><updated>2008-12-11T04:00:27.501-08:00</updated><title type='text'>¿ Y  AHORA  ?</title><content type='html'>&lt;span style="color:#330033;"&gt;&lt;strong&gt;D&lt;/strong&gt;ebo reconocerlo, cuando la profesora nos propuso hacernos un blogspot para volcar en el mismo toda experiencia positiva o negativa, intrigas, afirmaciones o simples reflexiones sobre la escritura, me atemoricé. No por hecho específico tenerle miedo a la propia escritura (lo cual significaría una contradicción si elegí esta carrera), sino, por el contrario, a la posible carencia de la misma al momento de necesitarla, es decir, no saber qué benditas palabras escribir cuando debiera hacerlo. &lt;/span&gt;&lt;div&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="color:#330033;"&gt;&lt;strong&gt;E&lt;/strong&gt;mpecé a pensar en la falta de temas, formas, modos, vocablos. Sinceramente nunca nadie me enseñó a ser escritora: siempre creí que es algo que se construye a medida que uno va conociendo el gusto a expresarse de esta sana manera, que a través de errores, tropezones y caídas uno va puliendo los resultados, y que el haber disfrutado de algunas cuantas lecturas dieran como fruto el amor a la escritura (y a su lectura). &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#330033;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="color:#330033;"&gt;&lt;strong&gt;C&lt;/strong&gt;omo anteriormente dije, sentía terror al pensar que me sería imposible escribir un diario de escritor si yo no me consideraba tal. Entonces recurrí a la posibilidad de reconstruir el concepto que yo ya había armado de escritor. Evidentemente mi anterior concepto se correspondía con aquella persona capaz de utilizar el vocabulario y la gramática de tal manera que sus escritos estuvieran al borde de la perfección, sean inteligentes y extensos. De más está decir que me dí cuenta lo equivocada que estaba: la perfección no existe y a mi parecer es muy subjetiva, por lo tanto pensar en un escrito perfecto sería utópico. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#330033;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="color:#330033;"&gt;&lt;strong&gt;P&lt;/strong&gt;ara desterrar esta idea equívoca sobre "El escritor", recorrí mi historia con la mente, navegué entre mares de recuerdos y todos concluían al mismo destino: siempre necesité del lápiz y papel para transmitir mis sentimientos. Así fueran en dibujos, garabatos o letras, mi intención de exteriorizar todo aquello que se encontraba tapado por la hasta entonces ausente expresión, se materializó. Lo más íntimo de mi ser estaba escrito, y para mi corta edad la misión estaba cumplida. &lt;/span&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_ZyPf71i5-BE/SA-RsEH8UuI/AAAAAAAAAAQ/jhp_sVzpWmo/s1600-h/1200461401_f.jpg"&gt;&lt;span style="color:#330033;"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5192529081588798178" style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; CURSOR: hand" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_ZyPf71i5-BE/SA-RsEH8UuI/AAAAAAAAAAQ/jhp_sVzpWmo/s400/1200461401_f.jpg" border="0" /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#330033;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="color:#330033;"&gt;&lt;strong&gt;C&lt;/strong&gt;on lo cual llegué a la conclusión de que más allá de lo que se escriba, cómo y para quién, la esencia radica en utilizar alguna lengua (mundialmente reconocida o no) para revelar lo que en la mente no puede ser visto. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="color:#330033;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="color:#330033;"&gt;&lt;strong&gt;P&lt;/strong&gt;erdí el miedo, porque sé ahora que este blogspot nos facilitará de cierto modo la ardua tarea de progresar para poder algún día reconocernos ya no como simples escritores, sino como GRANDES escritores.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="color:#330033;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-size:130%;color:#330033;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-size:130%;color:#330033;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-size:130%;color:#330033;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-size:130%;color:#330033;"&gt;&lt;span style="color:#663366;"&gt;"No debo sobrevalorar lo que he escrito porque eso hace que sea&lt;br /&gt;imposible llegar a lo que voy a escribir." Kant&lt;/span&gt; &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="color:#330033;"&gt;Si un escritor es autocomplaciente nunca subirá escalones... (aprendamos a aprender)&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="font-size:180%;color:#000000;"&gt;ReGi&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1850037218067400203-6836755919038388782?l=mairotte.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mairotte.blogspot.com/feeds/6836755919038388782/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1850037218067400203&amp;postID=6836755919038388782' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1850037218067400203/posts/default/6836755919038388782'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1850037218067400203/posts/default/6836755919038388782'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mairotte.blogspot.com/2008/04/y-ahora.html' title='¿ Y  AHORA  ?'/><author><name>Regina</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16897221765824646481</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_ZyPf71i5-BE/SKw0GKm2RPI/AAAAAAAAAAs/cP2vAfx-g3Q/S220/P4020054.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_ZyPf71i5-BE/SA-RsEH8UuI/AAAAAAAAAAQ/jhp_sVzpWmo/s72-c/1200461401_f.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry></feed>
